Yo Loba 24

por Pilar Salamanca

Sobre todo, no os quejéis. Se reirán de vosotros. Tras las quejas vendrán de nuevo los insultos igual que antes, sin la menor variación ¿Por qué tomarse la molestia de cambiar a la canalla? Victor Hugo

El hecho de que Facebook pueda bloquearte -y te bloquee, censurarte- y te censure- cabrearte -y te cabree. El hecho de que antes de abrir allí una cuenta, te advirtieran – ellos no – de lo que son capaces, de que pueden llegar – simbólicamente – a escupirte en la cara, a atacarte, a hacerte la vida imposible. El hecho de que publiquen noticias mentirosas a través de sus cyborgs, que te eliminen durante meses de tu página -a ti o a tus amigos – que te impidan publicar nada o prácticamente nada sobre Palestina, que te integren en las listas negras, te expulsen de sus promociones, que te proclamen indeseable, el hecho de que todo esto lo hagan contigo, lo hayan hecho y lo sigan haciendo, el hecho de que también lo hagan con todos los demás, no cuenta para nada. Y la prueba de que esta gentuza tiene razón es que seguimos tragando.

Hasta que dejemos de tragar. Supongo.

Claro que aquí viene lo mejor:

Quienes permanecemos en esta red de mierda no dejamos de interesarnos nunca por los que al final se van (un poco como los torturadores que nunca dejan de interesarse por sus víctimas) mientras defendemos con terquedad las razones que tenemos para seguir participando en esta orgia de despropósitos, convencidas de que no, no somos idiotas sino, simplemente, optimistas. porque “algún día, entre todos lo conseguiremos…”.

Mucho me temo que al paso que va la burra terminaremos acostumbradas. Y seguiremos ahí, o en otro ahí semejante, jodidas pero contentas. Además, como dice D. Victor, mejor no quejarse. Si no podemos hacer nada, si no queremos hacer nada, al menos no nos quejemos. Es lo peor.

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